Guía formativa · Bodega
Manual del libro SILICIE para bodegas pequeñas: de la vendimia al embotellado
Manual SILICIE bodega vendimia embotellado: cómo anotar cada asiento desde la entrada de uva hasta la salida de botella, con la operativa real del libro de existencias.
ACTUALIZADO · 13 JUN 2026 · LECTURA: 6 MIN
- Por qué el libro de existencias es la columna vertebral de la bodega
- El CAE: el número que convierte tu bodega en un establecimiento IIEE
- La vendimia: el primer asiento y el origen de todo
- Los depósitos y las prácticas enológicas: elaboración sin mover el saldo
- El embotellado: el asiento que cierra el ciclo
- Autoconsumo, mermas y regularizaciones
- La anulación: corregir sin borrar
- El suministro a la AEAT: plazos y modalidades
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- La cadena completa: un dato de vendimia, todas las salidas
La idea central: el libro SILICIE no es un formulario de fin de año. Es un registro continuo que empieza cuando la primera uva entra en la bodega y termina —sin borrarse nunca— cuando la última botella sale del establecimiento. Este manual SILICIE para bodega cubre todo el recorrido, de la vendimia al embotellado, con la operativa real: qué asiento corresponde a cada momento del ciclo, cómo se encadenan, qué pasa cuando hay que corregir un error y por qué el principio de inmutabilidad protege al bodeguero tanto como a la Administración.
Por qué el libro de existencias es la columna vertebral de la bodega
Muchas bodegas pequeñas descubren el SILICIE cuando les llega el primer requerimiento de la Agencia Tributaria. Pero el libro de existencias que exige Hacienda no es más que una versión formalizada de lo que cualquier bodeguero diligente ya lleva: un registro de qué entra, qué se mueve dentro y qué sale.
La diferencia está en la estructura. El SILICIE —creado por la Orden HAC/998/2019 y actualizado por la Orden HAC/1505/2024 (conocida como SILICIE 2.0)— impone tres reglas que el cuaderno de papel no garantiza:
- Numeración correlativa sin huecos por establecimiento y año natural. El contador arranca en 1 el 1 de enero y nunca retrocede.
- Append-only: los asientos no se editan ni se eliminan. Un error se corrige con un asiento de anulación posterior, no borrando el equivocado.
- Suministro electrónico con plazos estrictos para las bodegas que superan los 100.000 litros anuales de elaboración.
El pequeño elaborador con producción igual o inferior a 100.000 litros puede mantener los libros en papel y presentar el modelo 553, pero las mismas reglas de fondo aplican: el libro existe, está actualizado y refleja todos los movimientos. La diferencia es solo el canal de entrega.
El CAE: el número que convierte tu bodega en un establecimiento IIEE
Antes de hablar de asientos hay que tener el CAE (Código de Actividad y Establecimiento). Es el número con el que la Agencia Tributaria identifica tu bodega como «fábrica de vino» a efectos de Impuestos Especiales, conforme a la Ley 38/1992 y el Real Decreto 1165/1995. Aunque el vino tribute al tipo 0 %, sigue siendo un producto objeto de Impuestos Especiales de Fabricación: el tipo cero no exime de la obligación de llevar el libro.
El CAE identifica el establecimiento físico, no la empresa. Si tienes dos naves de vinificación separadas, cada una necesita su propio CAE y su propio libro.
La vendimia: el primer asiento y el origen de todo
Cómo se registra la entrada de uva
Cuando la uva llega a la bodega —ya sea cosecha propia de tus recintos SIGPAC o compra a terceros— se genera el primer asiento del ciclo: un asiento de entrada.
Los datos mínimos que debe contener:
| Campo | Descripción |
|---|---|
| Tipo de asiento | entrada |
| Epígrafe | Código del catálogo SILICIE vigente para el tipo de producto (uva/mosto para vinificación) |
| Producto | Descripción del producto (p. ej. «uva tinta tempranillo») |
| Cantidad | Kilogramos o litros según el estado de la materia prima |
| Fecha del movimiento | Fecha real de la entrada (ISO yyyy-mm-dd) |
| Justificante | Albarán del proveedor o referencia al parte de cosecha |
| Número de asiento | Correlativo por establecimiento y ejercicio (lo asigna el sistema) |
Si la uva es propia, la entrada en bodega debería estar ligada al asiento de cosecha del cuaderno de campo: el mismo dato capturado en el campo —la referencia SIGPAC, la variedad, los kilos— se convierte en la materia prima del libro de bodega sin tener que anotarlo dos veces.
Depósito de destino
Cada entrada de uva va a un depósito concreto. Identificar el depósito de destino no es un capricho: es el punto de arranque de la trazabilidad que luego permite saber qué recintos y qué cosechas están en cada botella.
Los depósitos y las prácticas enológicas: elaboración sin mover el saldo
Qué es un asiento de elaboración
Una vez que la uva está en el depósito, empieza la vinificación. Todos los movimientos que ocurren dentro del establecimiento y que no cambian el tipo de producto ni su cantidad total forman una categoría particular de asiento: la elaboración.
Son elaboraciones, por ejemplo:
- Trasiegos entre depósitos (sacar el mosto de un depósito de fermentación a uno de crianza).
- Clarificaciones y filtraciones.
- Sulfitaciones, acidificaciones, desacidificaciones.
- La fermentación en sí, que modifica el estado del producto sin sacar nada del establecimiento.
El rasgo clave de estos asientos es que no alteran el saldo total del establecimiento: el vino sigue dentro del CAE, solo cambia de contenedor o de estado. Por eso, a efectos del libro de existencias, los asientos de elaboración no producen altas ni bajas netas, pero sí dejan constancia del proceso y permiten la trazabilidad del lote.
Cuando la elaboración sí genera un cambio de producto
Hay operaciones que sí cambian el tipo de producto y, por tanto, exigen dos asientos:
- La destilación (baja de vino + alta de aguardiente o alcohol, con sus epígrafes respectivos).
- La adición de alcohol para convertir vino tranquilo en producto intermedio (vino de licor, vino generoso).
- El coupage de vinos de distintos epígrafes.
En estos casos el sistema debe emitir un asiento de baja del producto origen y un asiento de alta del producto obtenido, cada uno con su epígrafe correcto.
El embotellado: el asiento que cierra el ciclo
Del depósito a la botella
El embotellado es el momento en que el vino pasa de ser una existencia en granel a ser un producto terminado con código de lote. A efectos del libro SILICIE, el embotellado en sí no genera un asiento de salida: el vino sigue en el establecimiento, ahora en botellero en lugar de en depósito.
La salida se produce cuando el producto abandona el establecimiento:
- Venta a un distribuidor o particular.
- Expedición a otra bodega con CAE propio (movimiento en régimen suspensivo).
- Exportación con exención.
- Entrega a una bodega cooperativa o de elaboración diferente.
En todos esos casos se genera un asiento de salida con el epígrafe del producto embotellado, la cantidad en litros, el régimen fiscal de la expedición (suspensivo si va a otro CAE, devengado si va al consumo final) y el documento de circulación que ampara el transporte.
La trazabilidad del lote como valor añadido
El libro SILICIE registra las cantidades. Pero si la operativa está bien estructurada, cada lote de botella lleva consigo la traza hacia atrás: qué depósitos lo componen, qué entradas de uva vinieron de qué recintos SIGPAC, en qué campaña. Esa información no solo sirve para cumplir con el SILICIE: es la base del Pasaporte Digital del Producto (DPP) que la normativa europea exigirá progresivamente para vinos con DOP/IGP, y es la documentación que exige el Consejo Regulador cuando audita la denominación de origen.
Autoconsumo, mermas y regularizaciones
Además de entradas, elaboraciones y salidas, el libro recoge tres tipos de asientos auxiliares que las bodegas olvidan con más frecuencia:
| Tipo | Cuándo usar | Ejemplo |
|---|---|---|
| Autoconsumo | Consumo interno del establecimiento | Muestras de analítica, catas de evaluación, botellas de representación |
| Merma | Pérdidas inevitables del proceso | Evaporación en barrica, pérdidas en filtración, rotura de material |
| Regularización | Ajuste entre el libro y el inventario físico | Diferencia detectada en el aforo de fin de campaña |
Estos asientos son especialmente importantes porque sin ellos el saldo del libro deja de cuadrar con el inventario real, y una discrepancia injustificada ante una inspección es mucho más difícil de explicar que haberla anotado a tiempo.
La anulación: corregir sin borrar
El principio que protege la integridad del libro
El error más común al arrancar con un sistema de contabilidad IIEE es intentar editar un asiento ya registrado. El SILICIE no lo permite, y con razón: la posibilidad de modificar el pasado vaciaría de valor probatorio el libro entero.
La mecánica correcta es:
- Detectas el error en un asiento ya registrado: por ejemplo, el número 47.
- Creas un asiento de anulación que hace referencia al asiento 47. Este nuevo asiento tiene su propio número correlativo (el siguiente disponible, p. ej. el 71 si ya hay asientos posteriores al 47).
- Si la operación era correcta pero con datos erróneos, creas un tercer asiento con los datos correctos.
El resultado es un libro que muestra el error, su corrección y su nuevo registro correcto, con todos los números en su sitio y sin huecos. Eso es lo que SILICIE 2.0 formaliza con el «nuevo régimen de anulación» introducido por la Orden HAC/1505/2024.
Anulación de una salida expedida
Un caso frecuente: se emite una salida por una expedición que luego no llega a producirse (un camión que vuelve, una venta que se cae). En este caso:
- Se anula la salida con el asiento de anulación correspondiente.
- El saldo del libro recupera las unidades.
- Si hay un documento de circulación (e-DA) asociado, la operativa aduanera tiene su propio procedimiento de regularización paralelo.
El suministro a la AEAT: plazos y modalidades
Régimen general versus suministro mensual agregado
La Orden HAC/1505/2024 (SILICIE 2.0) introdujo para las bodegas la posibilidad del suministro mensual agregado: en lugar de enviar cada asiento en las horas siguientes al movimiento, se consolida en un único envío mensual todos los movimientos del mes, agrupados por tipo, epígrafe y producto.
Esta modalidad reduce la carga operativa de forma notable para bodegas pequeñas que no tienen un equipo administrativo que atienda el SILICIE a diario. El libro interno sigue teniendo todos los movimientos individuales con su numeración correlativa y su cadena de integridad; lo que se agrega es el reporte a la AEAT.
El entorno sandbox hasta la certificación
El suministro electrónico a la AEAT requiere que el software esté técnicamente validado contra las especificaciones del sistema. Mientras ese proceso no está completado, los envíos se realizan contra el entorno de pruebas (sandbox) de la Agencia Tributaria: los datos se validan con la misma estructura que en producción, pero sin efecto legal. Solo tras la validación técnica completa los envíos tienen valor oficial ante la AEAT.
Nota sobre Campodato: el módulo bodega de Campodato lleva la contabilidad SILICIE con asientos append-only y cadena de integridad encadenada (la misma primitiva que usa para Verifactu y el registro de jornada). El suministro opera en modo sandbox hasta que el proceso de validación técnica esté completado; los datos nunca se envían a producción de la AEAT sin una decisión expresa del titular. Explora el plan Bodega → desde 39 €/mes (o 31 €/mes con descuento anual). Trial de 14 días sin tarjeta.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo llevar el libro SILICIE en una hoja de Excel?
Técnicamente, la Orden HAC/998/2019 no prohíbe el Excel para el libro interno de la bodega. Lo que exige es que el suministro a la AEAT se realice en el formato XML estructurado que especifica el sistema SILICIE. En la práctica, mantener el libro en Excel y luego exportar al formato correcto es posible pero arriesgado: la numeración correlativa sin huecos, la cadena de anulaciones y el control de epígrafes vigentes son fáciles de romper sin automatización. Para el pequeño elaborador con modelo 553, el Excel puede funcionar; para quien está obligado al suministro electrónico, el riesgo de error es alto.
¿El libro SILICIE sustituye al libro de bodega del Consejo Regulador?
No. Son dos registros con finalidades distintas que comparten algunos datos. El libro del Consejo Regulador es de naturaleza vitícola y enológica: controla que las variedades, los rendimientos y las prácticas cumplen el pliego de condiciones de la denominación de origen. El libro SILICIE es de naturaleza fiscal: controla los movimientos de productos objeto de Impuestos Especiales dentro del establecimiento. Ambos conviven; el bodeguero con DOP/IGP está obligado a los dos.
¿Qué ocurre si la campaña de vendimia supera los 100.000 litros de forma inesperada?
Si en un ejercicio la producción supera el umbral, la bodega pasa a estar obligada al suministro electrónico por SILICIE desde ese mismo ejercicio. No se aplica retroactivamente al ejercicio anterior, pero conviene tener el software preparado antes de que empiece la siguiente campaña para no arrancar con retraso. El hecho de superar el umbral no requiere una notificación especial a la AEAT: simplemente, a partir de ese momento, los asientos se suministran electrónicamente en lugar de por modelo 553.
¿Cómo se trata la uva comprada de otros viticultores?
La uva comprada entra en la bodega igual que la cosecha propia: un asiento de entrada con el epígrafe correspondiente, el nombre o NIF del proveedor, los kilos y el justificante (albarán de compra). La diferencia respecto a la uva propia es que no hay recinto SIGPAC propio que referenciar: el origen es el albarán del vendedor. Si el proveedor está inscrito en el cuaderno de explotación y tiene su asiento de cosecha en el SIEX, la trazabilidad puede extenderse hacia atrás hasta el viñedo de origen, pero eso ya depende de la información que el proveedor comparta.
La cadena completa: un dato de vendimia, todas las salidas
El ciclo descrito en este manual —uva al depósito, elaboración, embotellado, expedición— genera en total entre tres y cinco asientos SILICIE por lote de vino, más los asientos auxiliares de mermas y autoconsumo. Parece mucho trabajo si cada asiento es un trámite manual. No lo es si el dato se captura una sola vez.
La vendimia se anota en el campo, ligada al recinto SIGPAC. Ese dato viaja automáticamente al libro de bodega como entrada de uva. El trasiego al depósito de fermentación es un asiento de elaboración que el sistema genera desde la operación registrada por el bodeguero. El embotellado crea el lote y el stock. La factura al distribuidor genera el asiento de salida.
Cada operación de bodega produce exactamente el asiento que le corresponde, sin formularios duplicados. Y el libro que llega a la AEAT —sea por SILICIE electrónico o por modelo 553— es el reflejo fiel de lo que ocurrió, con la integridad que solo garantiza una cadena de asientos inmutables y numerados.
Diseñado por Summum Marketing para Campodato. Última actualización: junio de 2026. Este artículo se basa en la Ley 38/1992, el Real Decreto 1165/1995, la Orden HAC/998/2019 y la Orden HAC/1505/2024 vigentes a la fecha de publicación. Para la aplicación a tu caso concreto, consulta a tu asesor fiscal o al Registro Territorial de Impuestos Especiales de tu Delegación de la AEAT.
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