Guía formativa · Bodega
Libro de existencias de la bodega: qué registrar y cómo cuadrarlo
Libro de existencias de bodega: tipos de movimiento, efecto en saldo, mermas, trasiego, aritmética a 4 decimales y relación con SILICIE, modelo 553 e INFOVI.
Forma parte de Qué es SILICIE y qué bodegas están obligadas (guía 2026)
ACTUALIZADO · 17 AGO 2026 · LECTURA: 6 MIN
- 1. Por qué la bodega lleva tres registros sobre los mismos datos
- 2. El libro de existencias como núcleo: qué es y qué no es
- 3. Tipos de movimiento y su efecto exacto en el saldo
- 4. El trasiego: por qué no altera el saldo del CAE
- 5. Mermas: tipos, justificación y reflejo contable
- 6. Mosto → vino: la doble regularización
- 7. Aritmética decimal a 4 cifras: por qué importa
- 8. SILICIE: cómo el libro de existencias genera el asiento IIEE
- 9. Pequeño elaborador y modelo 553: cuándo no aplica SILICIE
- 10. INFOVI y declaraciones del Ministerio: existencias a 31 de julio
- 11. Libros vitivinícolas de la CCAA: el tercer plano
- 12. Cómo Campodato deriva el saldo desde el movimiento
- 13. Preguntas frecuentes
- 14. Conclusión
- Fuentes oficiales
En una línea: el libro de existencias de la bodega es la cuenta corriente de tus productos vitivinícolas; cada movimiento la carga o la abona, y de esa cuenta cuelgan tres obligaciones distintas con tres autoridades distintas: SILICIE (AEAT), los registros vitivinícolas (CCAA) e INFOVI (Ministerio de Agricultura a través de RD 739/2015).
1. Por qué la bodega lleva tres registros sobre los mismos datos
Un viticultor que elabora vino acumula obligaciones documentales de tres autoridades distintas que conviven y se alimentan de los mismos datos de producción, pero no se sustituyen entre sí:
| Registro | Autoridad | Norma principal | Soporte |
|---|---|---|---|
| Contabilidad de IIEE (SILICIE / modelo 553) | AEAT | Ley 38/1992; RD 1165/1995 art. 50; Orden HAC/998/2019 (mod. Orden HAC/566/2020) | Electrónico (o papel si ≤ 100.000 L/año) |
| Libros de bodega / registros vitivinícolas | CCAA | Reg. (UE) 2018/273 y 2018/274; RD 739/2015 | Papel o libro electrónico autonómico |
| Declaraciones e INFOVI | Ministerio de Agricultura | RD 739/2015 | Electrónico (INFOVI) |
El cuaderno de campo (SIEX/CUE) es un cuarto plano del viticultor, pero corresponde a la fase de viñedo, no de bodega. No sustituye a ninguno de los tres anteriores.
El error más frecuente en una auditoría de bodega no es que falte información, sino que los tres registros no cuadran entre sí porque se llevan de forma independiente. El libro de existencias es precisamente el punto de partida desde el que se derivan los demás: si el libro de existencias está bien llevado, los otros tres registros deberían poderse cuadrar sin esfuerzo adicional.
Base legal de referencia: Ley 38/1992 de Impuestos Especiales; RD 1165/1995 art. 50 (contabilidad de establecimiento); Orden HAC/998/2019 (SILICIE, en vigor desde el 1-1-2020), modificada por la Orden HAC/566/2020; Reg. (UE) 2018/273 (libros de bodega); RD 739/2015 (INFOVI).
2. El libro de existencias como núcleo: qué es y qué no es
El libro de existencias recoge, por producto y epígrafe fiscal, el saldo en litros (u otras unidades de medida) que tu establecimiento tiene en cada momento, junto con el historial de todos los movimientos que han alterado ese saldo.
Qué es:
- La cuenta corriente de productos vitivinícolas de tu bodega, desglosada por tipo de producto (mosto, vino, subproductos…) y por régimen fiscal (régimen suspensivo, etc.).
- El origen del que cuelgan la contabilidad de IIEE (SILICIE o modelo 553), las declaraciones de existencias del Ministerio y, en parte, los libros vitivinícolas de la CCAA.
- Un registro append-only: los apuntes nunca se borran; anular es añadir un apunte de anulación.
Qué no es:
- El cuaderno de campo del viñedo (que recoge labores agronómicas, tratamientos fitosanitarios, cosecha).
- El libro de prácticas enológicas de la bodega (que recoge añadidos, clarificaciones, filtraciones y otras prácticas permitidas).
- La facturación o los libros de IVA.
Un bodeguero que confunde estos registros acaba con un libro de existencias que no cuadra con SILICIE porque ha mezclado prácticas enológicas con movimientos de stock, o que no cuadra con INFOVI porque ha registrado salidas por ventas pero no ha descontado las salidas por trasvases a otro establecimiento con distinto CAE.
3. Tipos de movimiento y su efecto exacto en el saldo
Cada apunte en el libro de existencias tiene un tipo y un efecto aritmético sobre el saldo. La tabla siguiente recoge los tipos reconocidos por el módulo SILICIE de Campodato, cotejados con la norma:
| Tipo de movimiento | Efecto en existencias del CAE | Cuándo ocurre |
|---|---|---|
| Entrada | + unidades | Uvas o mosto recibidos de terceros; vino comprado; devolución de vino |
| Salida | − unidades | Venta de vino; transferencia a otro establecimiento con distinto CAE; envío en régimen suspensivo |
| Autoconsumo | − unidades | Consumo en la propia bodega para catas, análisis, promoción |
| Merma | − unidades | Pérdida por evaporación, filtración, limpieza u otras causas naturales del proceso |
| Trasiego | 0 (sin efecto) | Movimiento entre depósitos del mismo establecimiento (mismo CAE) |
| Regularización | ± unidades (signo propio) | Corrección de saldo por inventario físico, diferencia entre pesada y aforamiento, conversión de producto (mosto → vino) |
Dos aclaraciones que evitan el grueso de los errores de cuadre:
- El trasiego entre depósitos del mismo CAE no mueve el saldo del establecimiento porque el vino no entra ni sale de la bodega: solo cambia de recipiente. Ver sección 4.
- Una regularización con signo negativo no es lo mismo que una merma: la regularización corrige una discrepancia entre el libro y el inventario físico, y debe justificarse documentalmente (acta de inventario, análisis de laboratorio). La merma es una pérdida intrínseca al proceso.
Validación del módulo: ningún apunte admite unidades iguales a cero (un apunte de cero no documenta movimiento); las unidades son siempre positivas salvo en la regularización, que admite signo negativo.
4. El trasiego: por qué no altera el saldo del CAE
El trasiego es la operación de trasladar vino de un depósito a otro dentro de la misma bodega. Puede hacerse por razones enológicas (homogeneización, clarificación por gravedad, limpieza del depósito origen) o por necesidades de espacio.
La clave fiscal: mientras el trasiego ocurra entre depósitos que pertenecen al mismo CAE (Código de Actividad y Establecimiento), el vino no ha salido del establecimiento ni ha entrado en otro. Por tanto, el saldo de existencias del CAE no varía.
Lo que sí cambia en el libro de existencias es la distribución por depósito, si llevas ese nivel de detalle. Pero a efectos de la contabilidad de IIEE (y de SILICIE), el asiento es de tipo elaboracion y no altera el saldo neto del establecimiento.
Si en cambio trasiegan vino de tu bodega a un establecimiento de otra empresa con un CAE distinto, ese movimiento sí es una salida de tu establecimiento y una entrada en el del destinatario, con su correspondiente documento de acompañamiento (e-DA vía EMCS o, en contingencia, modelo 525 según Orden HAC/481/2019).
Consecuencia práctica para el cuadre: muchos libros de existencias que no cuadran con SILICIE deben el descuadre a que el encargado de bodega registró los trasiegos como salidas, por error. El saldo acaba siendo inferior al real, y en una inspección de la oficina gestora esa diferencia se interpreta como existencias no declaradas.
5. Mermas: tipos, justificación y reflejo contable
La merma es la pérdida de volumen de vino por causas naturales o técnicas del proceso. Reduce el saldo del libro de existencias y debe quedar documentada.
Tipos habituales de merma en bodega
- Evaporación a través de las duelas de la barrica de madera: es la llamada "parte del ángel" o _angel's share_. Varía según el tipo de madera, el nivel de llenado, la temperatura y la humedad de la nave.
- Merma por filtración y trasvase: pequeños volúmenes que quedan adheridos a las membranas, mangueras y bombas.
- Merma por limpieza de depósitos: el agua de limpieza arrastra restos de vino antes de que el depósito se seque y se compruebe.
- Merma por análisis: las muestras tomadas para análisis físico-químico u organoléptico no retornan al depósito.
Cómo reflejarlas en el libro
Cada merma se anota como un apunte de tipo merma con las unidades perdidas (positivo en términos absolutos, efecto negativo en el saldo). Si la bodega lleva un control mensual de cada depósito, las mermas pueden anotarse de forma acumulada al cierre del período. Si la merma excede los umbrales que la oficina gestora considera razonables para el tipo de actividad, puede requerir justificación documental adicional.
Merma vs. regularización
Si al hacer el inventario físico el volumen aforado en los depósitos es inferior al saldo del libro, la diferencia puede ser merma no anotada o puede ser un error de anotación anterior. La merma no anotada se regulariza con un apunte de merma retroactivo (siempre como asiento nuevo, nunca modificando el asiento original). Si la diferencia corresponde a un error de la anotación anterior, se registra como regularización negativa y se documenta el motivo.
Subproductos: los orujos y las lías son subproductos de la elaboración. Cuando su contenido alcohólico supera el 1,2 % vol, entran en el ámbito del Impuesto sobre el Alcohol (no del vino) y deben reflejarse en la contabilidad de IIEE con su código de nomenclatura combinada (NC 2308 00 19 para orujos; NC 2307 00 19 para lías). El raspón es un residuo vegetal sin contenido alcohólico significativo y no requiere registro en la contabilidad de IIEE.
6. Mosto → vino: la doble regularización
La transformación de mosto en vino es el núcleo del proceso de elaboración y uno de los puntos más delicados del libro de existencias, porque implica un cambio de producto: lo que entra como mosto sale como vino y, en el camino, la nomenclatura fiscal y el epígrafe de SILICIE también cambian.
La solución correcta en la contabilidad de existencias es la doble regularización:
- Baja del mosto: regularización negativa por el volumen de mosto que entra en la fermentación (reduce el saldo de mosto).
- Alta del vino: regularización positiva por el volumen de vino obtenido (aumenta el saldo de vino).
La diferencia entre ambos volúmenes recoge las pérdidas de fermentación (dióxido de carbono, calor) y debe ser razonable y documentable.
¿Por qué no es una entrada y una salida? Porque el mosto no ha salido del establecimiento: se ha transformado dentro de él. Y el vino no ha entrado desde el exterior: se ha producido en la propia bodega. Por eso las dos regularizaciones son el mecanismo técnicamente correcto para reflejar el cambio de naturaleza del producto sin alterar la coherencia del saldo neto del CAE.
Este mismo patrón se aplica a cualquier otra transformación con cambio de epígrafe: mosto concentrado rectificado → mosto, vino base → vino espumoso (cuando la segunda fermentación implica cambio de categoría fiscal).
7. Aritmética decimal a 4 cifras: por qué importa
El libro de existencias de una bodega trabaja habitualmente en litros, con una precisión que puede llegar a cuatro cifras decimales. Esta precisión no es un capricho: es la que exige la coherencia entre los aforos de depósito (que los caudalímetros y los cuadros de capacidad dan con esa precisión) y el saldo acumulado en el libro.
El problema de la coma flotante: si el software que lleva el libro de existencias usa aritmética de punto flotante estándar (que es lo que hacen la mayoría de calculadoras y hojas de cálculo), los redondeos se acumulan apunte a apunte. Al cabo de cientos de movimientos en una campaña, el saldo puede diferir en décimas de litro del resultado correcto. En una inspección, esa diferencia obliga a justificar una discrepancia que en realidad no existe: es un artefacto del software.
La solución correcta es llevar la aritmética con enteros escalados: representar los litros como mililitros (o como diezmilésimas de litro, es decir, la cuarta decimal) en un entero de precisión arbitraria, sumar y restar siempre en esa escala entera, y convertir a litros solo al presentar los resultados. Esta técnica es idéntica a la que se usa para llevar importes en céntimos de euro en los libros de IVA y en Verifactu.
En la base de datos, la columna de unidades debe declararse como numeric(16,4) (o equivalente), no como float ni como double. Con un tipo decimal de base de datos, la aritmética es exacta y el saldo calculado desde los apuntes es reproducible idénticamente desde cualquier cliente, sin depender del orden de las operaciones ni del hardware.
Esta exigencia no está en la letra de la norma, pero es la única manera de garantizar que el saldo que muestra el software y el que recalcula la AEAT desde los mismos apuntes sean idénticos. Una diferencia de 0,0001 litros en el saldo puede ser irrelevante en términos de volumen, pero es suficiente para que un sistema automatizado detecte una discrepancia y la marque para revisión.
8. SILICIE: cómo el libro de existencias genera el asiento IIEE
SILICIE (Suministro Inmediato de Libros Contables de Impuestos Especiales) es el sistema con el que la AEAT recibe, casi en tiempo real, la contabilidad de productos de los establecimientos obligados. Para una bodega, cada movimiento del libro de existencias genera un asiento SILICIE que se comunica electrónicamente a la AEAT.
La norma que regula SILICIE para las bodegas es la Orden HAC/998/2019 (en vigor desde el 1-1-2020, al amparo de la Ley 38/1992 y el RD 1165/1995 art. 50), modificada por la Orden HAC/566/2020.
Qué exige SILICIE
Con SILICIE (Orden HAC/998/2019, modificada por la Orden HAC/566/2020), los rasgos que más afectan a las bodegas son:
- Numeración correlativa sin huecos: los asientos se numeran de forma correlativa por establecimiento (CAE) y no pueden retroceder ni dejar huecos.
- Suministro por asiento o conjunto de asientos: además del suministro individual de cada asiento, la orden admite el suministro conjunto de un grupo de asientos contables.
- Anulación = asiento posterior: nunca se borra ni se modifica un asiento ya comunicado. Para corregir un asiento erróneo, se envía un nuevo asiento de anulación que referencia al original.
El plazo exacto de suministro por tipo de asiento debe verificarse en el texto del BOE (Orden HAC/998/2019) o con la oficina gestora antes de tomarlo como dato cerrado. La referencia general es de "24 horas hábiles desde el movimiento" para registrar el asiento; el suministro conjunto de un grupo de asientos puede tener plazos distintos.
La cadena de integridad del asiento SILICIE
Cada asiento SILICIE lleva una huella digital (hash SHA-256) que encadena todos los asientos del establecimiento. La huella de cada asiento se calcula a partir de sus campos y de la huella del asiento anterior, de modo que cualquier manipulación de un asiento pasado rompe la cadena y la AEAT puede detectarla.
Esta cadena tiene dos propiedades críticas:
- El número correlativo legal (
numeroAsiento) y la posición en la cadena (cadenaSeq) entran ambos en la huella. Ni el número ni el orden pueden retroceder sin romper la cadena. - La cadena es verificable localmente: dada la lista de asientos sellados, cualquier software puede recalcular las huellas desde cero y detectar el primer asiento que no cuadra.
Es exactamente el mismo patrón criptográfico que usa Verifactu para las facturas y Campodato para los fichajes de jornada: una sola primitiva de integridad para todos los libros append-only del sistema.
9. Pequeño elaborador y modelo 553: cuándo no aplica SILICIE
La norma reconoce una excepción para los pequeños elaboradores: quienes produzcan ≤ 100.000 litros al año pueden llevar los libros de existencias en papel, siempre que la oficina gestora los habilite antes de realizar cualquier apunte. En ese caso:
- No están obligados a SILICIE.
- Siguen presentando el modelo 553 (el modelo trimestral de contabilidad de IIEE para los no conectados a SILICIE).
- SILICIE suprime el modelo 553 para quien sí suministra electrónicamente; ambas cosas no son compatibles.
La distinción es importante porque el bodeguero que produce cerca del umbral de los 100.000 litros puede cruzarlo en una campaña de buena cosecha, y en ese momento la excepción ya no aplica: debe inscribirse en SILICIE para ese ejercicio.
Para quienes sí están en el régimen de papel + modelo 553, el libro de existencias tiene exactamente los mismos tipos de movimiento y la misma lógica de saldo que para el régimen SILICIE; lo que cambia es el canal de suministro a la AEAT, no el contenido del libro.
Puedes ampliar la comparativa entre ambas vías en el artículo SILICIE o modelo 553: qué le toca a tu bodega según el umbral.
10. INFOVI y declaraciones del Ministerio: existencias a 31 de julio
INFOVI es el sistema informático del Ministerio de Agricultura a través del que las bodegas presentan las declaraciones del sector vitivinícola establecidas en el RD 739/2015. Entre ellas, la más directamente ligada al libro de existencias es la declaración de existencias a 31 de julio.
Declaraciones del RD 739/2015
El RD 739/2015 regula tres tipos de declaraciones:
- Declaración de producción: recoge los volúmenes elaborados durante la campaña (mosto, vino, subproductos).
- Declaración de existencias (a 31 de julio): fotografía del stock de la bodega al cierre de la campaña vitivinícola (el 31 de julio es el final del año comercial del vino en España).
- Declaración de cosecha (para viticultores que elaboran o venden uva).
La declaración de existencias a 31 de julio debe cuadrar con el saldo del libro de existencias a esa fecha. Si el libro de existencias está bien llevado, la declaración de INFOVI es una exportación del saldo a esa fecha. Si no cuadran, la bodega tiene un problema de trazabilidad que puede detectarse en una inspección cruzada entre la AEAT (que tiene el histórico de SILICIE) y el Ministerio (que tiene INFOVI).
Autoridad y canal
La autoridad que recibe INFOVI es el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), no la AEAT. Son dos autoridades distintas con dos canales distintos, aunque compartan los datos de producción y existencias como fuente común. No confundir la declaración de existencias de INFOVI con los asientos SILICIE: tienen distinta periodicidad, distinto destinatario y distinta base legal.
11. Libros vitivinícolas de la CCAA: el tercer plano
Los registros vitivinícolas o libros de bodega de la CCAA son distintos de la contabilidad de IIEE y de INFOVI. Su marco es el Reglamento (UE) 2018/273 (que sustituyó a la regulación anterior en materia de autorizaciones de plantación, registro vitícola, documentos de acompañamiento, registro de entradas y salidas, declaraciones y certificaciones) y el Reglamento de Ejecución (UE) 2018/274, con desarrollo nacional en el RD 739/2015.
Qué recogen los libros de bodega de la CCAA
Según el Reg. (UE) 2018/273, los libros de bodega deben recoger:
- Registro de entradas y salidas de productos vitivinícolas.
- Prácticas enológicas aplicadas (adiciones, clarificaciones, estabilizaciones, filtraciones y demás tratamientos permitidos por la normativa de la UE).
- Existencias y mermas.
- Vinculación con el documento de acompañamiento al transporte (MVV o documento validado).
Quién está obligado
Están obligados los productores, embotelladores, transformadores y comerciantes que tengan productos vitivinícolas (parte XII Anexo I del Reglamento UE 1308/2013), con excepción de los minoristas (Reg. Del. UE 2019/840 exime a los minoristas que venden directamente al consumidor final).
Soporte y conservación
Los libros de bodega pueden llevarse en papel o en soporte electrónico (algunas CCAA ya exigen o facilitan el libro electrónico de bodega: País Vasco desde la Ley 5/2004, Navarra desde la Ley Foral 16/2005 y su Decreto Foral 56/2006, Murcia, y Castilla-La Mancha en proyecto de Orden desde 2025). En cualquier caso, los libros deben conservarse a disposición de la inspección durante un mínimo de 5 años.
La inscripción en el Registro de Industrias Agrarias y Alimentarias de la CCAA correspondiente suele ser requisito previo para habilitar el libro de bodega, tanto en papel como en soporte electrónico. Verificar el procedimiento concreto con la consejería de agricultura de tu comunidad autónoma.
La diferencia con el libro de existencias IIEE
El libro de bodega de la CCAA y el libro de existencias de IIEE comparten los mismos datos de entradas, salidas y existencias, pero tienen matices:
- El libro de la CCAA recoge también las prácticas enológicas, que no son movimientos de stock propiamente dichos.
- El libro de IIEE (SILICIE o modelo 553) se organiza por epígrafe fiscal y régimen (suspensivo, a consumo), categorías que no siempre coinciden literalmente con la clasificación enológica.
- El libro de la CCAA exige la vinculación con el número de validación del documento de acompañamiento (MVV); el libro de IIEE vincula con el e-DA (documento administrativo electrónico) o el modelo 525 en contingencia.
Llevar un único libro de existencias bien estructurado y extraer de él tanto los asientos SILICIE como los registros de la CCAA es la forma de evitar duplicidades y descuadres.
12. Cómo Campodato deriva el saldo desde el movimiento
El módulo bodega-silicie de Campodato implementa el principio del dato único: el bodeguero o el técnico de bodega registra el movimiento una sola vez en el lenguaje de bodega (entrada, salida, merma, trasiego…), y el sistema deriva de él el asiento IIEE con su epígrafe, la actualización del saldo de existencias y la información para la declaración.
El modelo de datos
Cada movimiento genera un asiento sellado con:
- Tipo (entrada, salida, autoconsumo, merma, trasiego/elaboración, regularización, anulación).
- Epígrafe SILICIE correspondiente al producto y a la operación, extraído de la tabla global versionada
silicie_epigrafes(no hay códigos hardcodeados en el software; la tabla se siembra desde la norma vigente). - Unidades con signo y unidad de medida.
- Fecha del movimiento y fecha de anotación.
- Hash SHA-256 encadenado al asiento anterior, que hace la cadena inalterable.
- Número correlativo legal por establecimiento y ejercicio, y posición en la cadena.
El guard de régimen
El sistema modela las dos vías fiscales (silicie y papel_modelo_553). Si el establecimiento está en el régimen de papel + modelo 553, el módulo bloquea la remisión electrónica y muestra un aviso que cita el umbral de 100.000 L/año y la excepción del pequeño elaborador. El libro interno se lleva igual en cualquier caso; lo que cambia es el canal de suministro a la AEAT.
La remisión: solo modo sandbox
La remisión de asientos a la AEAT funciona hoy en modo de pruebas (sandbox) por diseño. El sistema no se comunica con producción de la AEAT hasta que haya certificado oficial y decisión expresa del titular de la bodega. Esta restricción está implementada a tres niveles: constante de código, guarda en arranque y en cada remisión, y restricción en base de datos (CHECK (entorno = 'sandbox')). El objetivo es que sea imposible enviar un asiento de prueba al sistema real por un error de configuración.
La reversión es imposible sin romper la cadena
Una vez sellado un asiento, no se puede borrar ni modificar. Para anular un asiento erróneo, se añade un asiento nuevo de tipo anulacion que referencia al original. Esto es coherente con el régimen de anulación de SILICIE (Orden HAC/998/2019) y con el principio general de los libros contables: los libros no se tachan, se contraapuntan.
El bodeguero puede verificar en cualquier momento la integridad de su cadena de asientos: el sistema recalcula los hashes desde los campos persistidos y señala el primer asiento cuya huella no cuadra, junto con el motivo. Esta auditoría local es independiente de la AEAT y se puede ejecutar antes de cualquier remisión.
Para conocer más sobre qué es SILICIE y quién está obligado, consulta la guía Qué es SILICIE y qué bodegas están obligadas. Para la comparativa entre SILICIE y el modelo 553, lee SILICIE o modelo 553: qué le toca a tu bodega.
13. Preguntas frecuentes
¿El trasiego entre depósitos de la misma bodega cuenta como salida en el libro de existencias?
No. El trasiego entre depósitos que pertenecen al mismo CAE (Código de Actividad y Establecimiento) no altera el saldo del establecimiento. El vino cambia de recipiente, pero no entra ni sale de la bodega. En la contabilidad de IIEE (SILICIE), el asiento es de tipo elaboracion y tiene efecto cero sobre el saldo neto. Solo cuando el vino cruza hacia un establecimiento con un CAE distinto se genera un movimiento de salida, con su correspondiente documento de acompañamiento (e-DA o modelo 525 en contingencia).
¿Con qué frecuencia hay que anotar los movimientos en el libro de existencias?
La referencia general de la normativa de IIEE (Orden HAC/998/2019, modificada por la Orden HAC/566/2020) es de 24 horas hábiles desde el movimiento para registrar el asiento en el régimen de suministro por asiento. La orden admite también el suministro conjunto de un grupo de asientos. En cualquier caso, el plazo exacto por tipo de asiento debe verificarse con la oficina gestora o en el texto del BOE.
🔴 Si elaboras vino, ese plazo de 24 horas NO es el tuyo. Es la regla general del art. 6.3 de
la Orden HAC/998/2019, pero su disposición adicional primera establece una especialidad
mientras el tipo del Impuesto sobre el Vino sea cero —que lo es—:
| Quién | Plazo real para suministrar |
|---|---|
| Elaborador de vino o bebidas fermentadas | El último día hábil del mes siguiente a aquel en que se realice el movimiento |
| Elaborador de vino ≤ 100.000 L/año (sumando todos sus establecimientos) | Dos ventanas al año: el último día hábil de diciembre para lo de agosto a noviembre, y el último día hábil de agosto para lo de diciembre a julio |
Además, las operaciones de elaboración, las entradas de materias primas y las salidas por venta
al por menor de un mes natural se pueden considerar realizadas el último día de ese mes y
suministrarse agregadas en un único asiento mensual.
El volumen que decide la ventana es el del año natural inmediato anterior (elevado al año si
la actividad duró menos). Verificado en el consolidado de la orden, 1-ago-2026.
¿Las mermas hay que justificarlas siempre documentalmente?
Depende del volumen de la merma. Las mermas ordinarias del proceso (evaporación en barrica, pérdidas en filtración, muestras de análisis) son aceptadas dentro de unos márgenes razonables para el tipo de actividad, sin necesidad de documentación adicional más allá de la propia anotación en el libro. Cuando la merma supera esos márgenes, la oficina gestora puede solicitar justificación: acta de inventario físico, análisis del laboratorio o informe del enólogo. Los umbrales de merma razonable no están fijados de forma universal en la norma; dependen del tipo de actividad, del tipo de recipiente (barrica, depósito inox) y de las condiciones de la bodega.
¿Qué ocurre si el saldo del libro de existencias no cuadra con la declaración de INFOVI?
Una discrepancia entre el saldo del libro de existencias a 31 de julio y la declaración de existencias presentada en INFOVI indica un problema de trazabilidad. Puede deberse a movimientos anotados en SILICIE o en el libro de la CCAA pero no volcados a INFOVI, a mermas no declaradas o a errores de anotación. La AEAT y el Ministerio de Agricultura hacen cruces entre la información de SILICIE y la de INFOVI: una discrepancia significativa puede derivar en un requerimiento de información o en una actuación inspectora. El libro de existencias bien llevado es la herramienta para detectar y resolver la discrepancia antes de que llegue a la administración.
¿Puede un bodeguero pequeño llevar el libro de existencias en una hoja de cálculo?
Técnicamente, sí, si su régimen es el de papel + modelo 553. Pero hay riesgos prácticos importantes: las hojas de cálculo con fórmulas de suma no garantizan la integridad de los apuntes pasados (se pueden modificar), la aritmética de punto flotante puede generar descuadres por redondeo, y no existe una cadena de hash que permita demostrar que ningún apunte ha sido alterado. Para el régimen SILICIE, la hoja de cálculo no es válida: los asientos deben suministrarse electrónicamente con el formato y los campos que exige la AEAT.
¿Cómo se refleja en el libro la transformación de mosto en vino?
Mediante una doble regularización: primero una regularización negativa que da de baja el volumen de mosto que entra en fermentación, y luego una regularización positiva que da de alta el volumen de vino obtenido. La diferencia entre ambos volúmenes corresponde a las pérdidas de fermentación (liberación de CO₂, calor). Esto no es una salida y una entrada, porque el producto no ha salido ni entrado del establecimiento: se ha transformado dentro de él. El uso de dos regularizaciones en lugar de una salida y una entrada refleja correctamente que el CAE sigue siendo el mismo y que el cambio es de naturaleza del producto, no de ubicación.
14. Conclusión
El libro de existencias de una bodega no es un registro administrativo más: es el punto de partida del que cuelgan tres obligaciones con tres autoridades distintas (AEAT, CCAA y Ministerio de Agricultura). Si el libro está bien llevado —con los tipos de movimiento correctos, el trasiego sin efecto en el saldo, las mermas justificadas, la doble regularización en las transformaciones de producto y la aritmética exacta a cuatro decimales—, los asientos SILICIE, la declaración de existencias de INFOVI y los libros de bodega de la CCAA se derivan de él sin esfuerzo adicional y sin descuadres.
El mayor riesgo no está en la norma, sino en los hábitos: anotar trasiegos como salidas, acumular mermas sin registrarlas, o depender de una hoja de cálculo con aritmética flotante que genera descuadres microscópicos que se convierten en problemas en una inspección.
¿Quieres ver cómo Campodato gestiona el libro de existencias de tu bodega, con el dato único de movimiento, la cadena de integridad inalterable y la declaración SILICIE preparada para remitir cuando tengas el certificado? Empieza con una demostración del módulo bodega-silicie y comprueba que el cuadre entre tu libro, SILICIE e INFOVI deja de ser manual.
Fuentes oficiales
- Ley 38/1992, de 28 de diciembre, de Impuestos Especiales — BOE.
- RD 1165/1995, de 7 de julio, Reglamento de IIEE — BOE. Art. 50: contabilidad de establecimiento.
- Orden HAC/998/2019, de 23 de septiembre (SILICIE) — BOE.
- Orden HAC/566/2020, de 12 de junio, que modifica la Orden HAC/998/2019 — BOE.
- Reglamento Delegado (UE) 2018/273 — EUR-Lex. Registros vitivinícolas y documentos de acompañamiento.
- RD 739/2015, de 31 de julio — BOE. Declaraciones obligatorias en el sector vitivinícola e INFOVI.
- Orden HAC/481/2019, de 26 de marzo — BOE. Modelo 525 (documento de acompañamiento en contingencia).
Guía elaborada por el equipo de Campodato (Summum Marketing). Última revisión normativa: junio 2026. No sustituye al asesoramiento fiscal ni a la consulta con la oficina gestora de la AEAT. Verifica los plazos exactos por tipo de asiento SILICIE y cualquier norma autonómica aplicable con la consejería de agricultura de tu comunidad.
Formación de Campodato. Te llevamos del primer apunte al cumplimiento completo.