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SILICIE para bodegas: qué es el CAE y por qué Hacienda te pide un libro de existencias

SILICIE bodega CAE libro de existencias: guía práctica sobre la contabilidad de IIEE, quién está obligado y cuándo se aplica el modelo 553.

ACTUALIZADO · 13 JUN 2026 · LECTURA: 6 MIN

La respuesta directa: el SILICIE es el sistema electrónico de contabilidad de Impuestos Especiales que toda bodega con CAE debe mantener para informar a la Agencia Tributaria de los movimientos de productos de su establecimiento. El CAE (Código de Actividad y Establecimiento) es el número que identifica a tu bodega como «fábrica de vino» a efectos de Hacienda, y el libro de existencias es el registro donde cada entrada de uva, cada trasvase de depósito y cada expedición de botella queda anotada con sus kilos y litros. Si tu bodega supera los 100.000 litros anuales de elaboración, ese libro ya no puede estar en papel: tiene que estar en SILICIE.


Por qué una bodega tributa por Impuestos Especiales si el vino está al 0 %

Aquí está la confusión más habitual: el vino tiene un tipo impositivo del 0 % en el Impuesto Especial de Fabricación (IEF), así que muchos bodegueros asumen que no tienen nada que declarar. Es un error que puede costar caro.

El tipo 0 % significa que no se paga cuota, pero el producto sigue siendo un bien objeto de Impuestos Especiales de Fabricación conforme a la Ley 38/1992 y al Real Decreto 1165/1995 (Reglamento de los Impuestos Especiales). La bodega que elabora, almacena o expide vino es, a efectos legales, una «fábrica» que opera en régimen suspensivo o devengado y está obligada a:

  1. Registrarse como establecimiento ante la Agencia Tributaria, obteniendo el CAE (Código de Actividad y Establecimiento).
  2. Llevar una contabilidad de productos (el libro de existencias) que refleje todas las entradas y salidas por tipo de producto y epígrafe.
  3. Suministrar electrónicamente esa contabilidad a la AEAT a través de SILICIE (para bodegas con más de 100.000 litros/año) o presentar el modelo 553 en papel (para pequeños elaboradores con ≤ 100.000 litros/año).

La obligación de llevar el libro existe siempre. Lo que cambia con el umbral de producción es el canal de entrega.


Qué es el CAE y cómo se obtiene

El CAE (Código de Actividad y Establecimiento) es el número de registro que la Agencia Tributaria asigna a cada establecimiento de Impuestos Especiales. Para una bodega, funciona de forma parecida al código SIEX de una explotación agrícola: identifica el establecimiento, no la empresa, lo que significa que si tienes varias instalaciones de elaboración o almacenamiento necesitas un CAE para cada una.

El CAE lo asigna la AEAT cuando se tramita el alta mediante el formulario de inscripción en el Registro Territorial de Impuestos Especiales de la Delegación de la AEAT correspondiente al domicilio del establecimiento. Los datos que hay que acreditar incluyen:

  • Razón social y NIF del titular.
  • Dirección exacta del establecimiento (nave, bodega, almacén).
  • Actividad de Impuestos Especiales (código de actividad para fabricante de vino).
  • Capacidad de los depósitos de elaboración y almacenamiento (en litros).

Sin CAE no se puede expedir vino en régimen suspensivo (p. ej., a un almacén fiscal, a otra bodega CAE, a la exportación con exención). Casi todas las bodegas de cierto tamaño lo tramitan al constituirse; si la tuya lo tiene, lo encontrarás en la documentación fiscal del establecimiento.


El libro de existencias: el corazón del cumplimiento vinícola

El libro de existencias es la contabilidad de productos que exige el artículo 50 del RD 1165/1995 y que la Orden HAC/998/2019 —que crea SILICIE— sistematiza en formato electrónico. No es un libro contable al uso: es un registro de movimientos físicos —litros, kilogramos, unidades— por tipo de producto y por epígrafe fiscal.

Qué es un epígrafe SILICIE

Los epígrafes son los códigos del catálogo oficial de la AEAT que identifican el tipo de producto de Impuestos Especiales. Para el mundo vinícola los más relevantes son los que corresponden a:

  • Vino tranquilo (incluye tintos, blancos y rosados sin burbuja).
  • Vino espumoso (cavas y espumosos con una sobrepresión de CO₂ igual o superior a 3 bar).
  • Bebidas fermentadas distintas del vino (sidra, hidromiel…).
  • Productos intermedios (vinos generosos, licorosos, vinos de licor).
  • Alcohol etílico y aguardientes (si se elaboran en la misma instalación).

Cada movimiento de tu bodega —entrada de mosto, salida de botella, merma de depósito— se anota con su epígrafe, su tipo de asiento y su cantidad.

Los tipos de asiento que componen el libro

Tipo de asientoCuándo se usa
EntradaRecepción de uva, mosto o vino de terceros en el establecimiento
SalidaExpedición de vino embotellado o a granel (venta, traslado a otro CAE)
ElaboraciónPrácticas enológicas, trasiegos entre depósitos, correcciones dentro del mismo CAE
AutoconsumoConsumo interno del establecimiento (muestras, analíticas, catas)
MermaPérdidas por evaporación, filtración, rotura
RegularizaciónAjustes de inventario detectados en bodega
AnulaciónCorrección de un asiento ya registrado (es siempre un asiento nuevo, nunca un borrado)

La regla fundamental es que el libro es inmutable: no se puede editar ni eliminar un asiento ya registrado. Si te equivocas, el procedimiento correcto es crear un asiento de anulación que referencie al original y, si procede, uno nuevo con los datos correctos. Este principio de append-only es el que da validez probatoria al libro ante una inspección.


Las actualizaciones recientes de SILICIE para bodegas

La normativa de SILICIE se ha ido actualizando desde su creación. Los aspectos más relevantes que conviene tener presentes en una bodega son:

  • Contabilidad por ejercicios: la numeración correlativa de los asientos se reinicia en cada año natural. Cada bodega con CAE lleva un contador propio por ejercicio; ese contador nunca puede retroceder.
  • Régimen de anulación nuevo: la anulación ya no es una modificación del asiento original sino un asiento posterior específico, lo que refuerza la trazabilidad.
  • Suministro mensual agregado: las bodegas pueden acogerse a esta modalidad, que permite consolidar en un único envío mensual los movimientos del mes, agrupados por tipo de asiento, epígrafe y producto, en lugar de suministrar asiento a asiento. Esto reduce la carga administrativa sin perder el detalle: el libro interno sigue teniendo todos los movimientos individuales.

El plazo de suministro —referencia 24 horas hábiles desde el movimiento en el régimen general; mensual en la modalidad agregada— es el que determina la urgencia de tener el software configurado. Un retraso sistemático en el suministro puede derivar en requerimientos de la AEAT.


El flujo real de una bodega: de la vendimia al SILICIE

Para entender por qué el libro de existencias es algo cotidiano y no solo un trámite de final de año, vale la pena recorrer el ciclo completo:

1. Vendimia → entrada de materia prima

Cuando la uva llega a la bodega se registra la entrada con su epígrafe (mosto o uva para vinificación según el estado), la procedencia (recinto SIGPAC si es cosecha propia, o albarán del proveedor), los kilos o los litros y el depósito de destino. Este primer apunte es el origen de la cadena de trazabilidad.

2. Depósitos y elaboración → asientos de elaboración

Los trasiegos entre depósitos, las clarificaciones, las sulfitaciones y cualquier práctica enológica que no cambie el tipo de producto se registran como asientos de elaboración. No afectan al saldo total del establecimiento —el vino no sale del CAE— pero documentan el proceso y permiten rastrear cada lote.

Una transformación con cambio de producto —por ejemplo, la destilación o la adición de alcohol para convertir vino en producto intermedio— genera dos asientos: una baja del producto origen y un alta del producto obtenido, ambos con sus epígrafes correspondientes.

3. Embotellado y lotes → salida

Cuando el vino sale del establecimiento —ya sea en botella vendida, en granel a otra bodega, o en expedición para exportación— se registra la salida con el epígrafe, el producto, los litros, el régimen fiscal (suspensivo si va a otro CAE, devengado si va al consumo final) y el documento de circulación.

4. Suministro a la AEAT → SILICIE en sandbox hasta certificación

Las bodegas que operan con software conectado al sistema de la AEAT envían los datos del libro directamente por SILICIE. Mientras el software no ha completado el proceso de certificación con la AEAT, los envíos se realizan contra el entorno de pruebas (sandbox) de la Agencia Tributaria: los datos se validan con la misma estructura que en producción, pero no tienen efecto legal. Solo tras la certificación completa del software los envíos tienen valor oficial.

Nota sobre Campodato: el módulo bodega de Campodato lleva la contabilidad SILICIE con asientos append-only y cadena de integridad (la misma primitiva que usa para Veri\*Factu y el registro de jornada). El suministro a la AEAT opera en modo sandbox hasta que el proceso de certificación esté completado; los datos nunca se envían a producción de la AEAT sin una decisión expresa del titular. Si quieres saber cómo encaja en tu bodega, prueba Campodato 14 días sin tarjeta.

La excepción del pequeño elaborador

Si tu bodega elabora ≤ 100.000 litros al año, la Orden HAC/998/2019 te permite seguir llevando los libros en papel y presentar el modelo 553 en lugar de suministrar por SILICIE. Es una excepción pensada para bodegas artesanales y cooperativas pequeñas.

Ojo: la excepción no exime de llevar el libro de existencias ni de tener el CAE. Solo cambia el canal de presentación. Y si en algún ejercicio superas los 100.000 litros —por una campaña excepcional o por una ampliación de capacidad—, pasas a estar obligado a suministrar por SILICIE desde ese mismo ejercicio.


Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Todas las bodegas necesitan CAE?

Sí, cualquier establecimiento que fabrique, almacene o expida vino como actividad económica está obligado a inscribirse en el Registro Territorial de IIEE y obtener su CAE. Las únicas excepciones son los productores de autoconsumo estricto (sin venta ni expedición) y las explotaciones por debajo de los umbrales mínimos que la normativa específica de cada actividad establezca.

¿Es lo mismo el SILICIE que el libro de bodega del Consejo Regulador?

No. El libro del Consejo Regulador (el que lleva el control de la DOP/IGP) es un registro vitícola-enológico a efectos de la denominación de origen: variedades, rendimientos, calificaciones. El SILICIE es el libro de existencias a efectos fiscales: litros, epígrafes, régimen impositivo. Ambos conviven y comparten algunos datos —el stock de vino, los trasiegos, las expediciones—, pero responden a autoridades distintas (el Consejo Regulador frente a la AEAT) y con formatos distintos.

¿Qué pasa si no suministro a tiempo en SILICIE?

El incumplimiento del plazo de suministro puede dar lugar a requerimientos de la AEAT con plazo para subsanar, y en caso de reiteración, a la apertura de un expediente sancionador en el marco de la Ley 38/1992 (Ley de Impuestos Especiales). La cuantía de las sanciones depende de la naturaleza y gravedad del incumplimiento. Más allá de la sanción formal, un suministro deficiente dificulta la obtención del DUA de exportación con exención o el movimiento de vino en régimen suspensivo hacia otras bodegas CAE.

¿El software de bodega tiene que estar homologado por la AEAT?

Para suministrar datos en SILICIE, el software debe ser compatible con el formato y las especificaciones técnicas que publica la AEAT. No existe una «homologación» en el sentido de una certificación previa obligatoria, pero sí un proceso de pruebas contra el entorno de sandbox de la AEAT que el desarrollador debe completar antes de que los envíos tengan validez oficial.


Un solo dato de bodega, todas tus salidas

La palabra «bodega» evoca tradición y oficio, pero la contabilidad de Impuestos Especiales que exige Hacienda es tan digital y tan exigente como cualquier otra obligación fiscal. La buena noticia es que la mayoría de los datos que el SILICIE requiere ya los tienes: los partes de vendimia, los registros de trasiegos, los albaranes de expedición. Lo que marca la diferencia es si esos datos viajan a un cuaderno que se pierde o si alimentan automáticamente el libro de existencias del que depende tu cumplimiento ante la AEAT.

Un dato capturado una vez —la entrada de uva, el trasiego, la salida de la botella— puede nutrir a la vez el libro SILICIE, la trazabilidad de lote, el DPP del vino y la factura al cliente. Eso es lo que persigue Campodato con su enfoque de dato único.

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Diseñado por Summum Marketing para Campodato. Última actualización: junio de 2026. La información de este artículo se basa en la Ley 38/1992, el RD 1165/1995 y la Orden HAC/998/2019 (que crea SILICIE), junto con sus actualizaciones posteriores, vigentes a la fecha de publicación. Para tu caso concreto, consulta a tu asesor fiscal o al Registro Territorial de IIEE de tu Delegación de la AEAT.

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