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Cuaderno de campo en olivar: la campaña de aceituna, paso a paso
Qué se anota en el cuaderno de campo del olivar durante la campaña de aceituna: tratamientos, cubierta, abonado, recolección y entrada en almazara.
Forma parte de Cuaderno de campo digital: obligatorio 2026-28
ACTUALIZADO · 16 OCT 2026 · LECTURA: 6 MIN
- Las dos fechas que marcan esta campaña
- Antes de que entre nadie: el recinto, no la finca
- Septiembre y octubre: el último tratamiento antes de recolectar
- Suelo y cubierta: lo que se anota aunque no se aplique nada
- El abonado, con plan por delante
- La recolección: qué se apunta el día que se vara
- Del remolque a la almazara: el dato que se pierde en el camino
- Después de la campaña: poda, restos y suelo
- Si el olivar es ecológico, hay una capa más
- Cuaderno de campo en olivar: todo junto, en una tabla
- Un ejemplo con números (ilustrativos)
- Los seis errores que más se repiten en olivar
- Preguntas frecuentes
- Bloque normativo
- Qué hacer esta semana
En una línea: en el olivar el cuaderno se llena de tratamientos y se vacía de todo lo demás. La recolección, la cubierta, la poda y el abonado son las operaciones que después justifican la producción declarada, el pago de la PAC y lo que la almazara escribe en su registro. Esta campaña, además, llega con dos fechas encima: el plan de abonado ya es exigible desde el 1 de septiembre de 2026 y el registro de tratamientos en papel se acaba el 31 de diciembre de 2026.
Las dos fechas que marcan esta campaña
La campaña de aceituna 2026/27 no es una más, porque la atraviesan dos cambios normativos con fecha.
El primero: se acaba el papel. El artículo 16.1 del Real Decreto 1311/2012 obliga a registrar la información de los tratamientos fitosanitarios de manera electrónica, en la aplicación que habilite la autoridad competente, con un plazo de volcado de un mes desde la fecha del tratamiento. El mismo artículo abre una ventana: los operadores profesionales en ámbitos agrarios podrán mantener esa información en soporte papel hasta el 31 de diciembre de 2026. Es decir, la vareadora entra en octubre con el cuaderno que se tenga, y en enero ya no. El detalle de esa transición está en el registro electrónico de tratamientos que llega en 2027.
El segundo: el plan de abonado. El artículo 4.2 del Real Decreto 1051/2022 hace responsable al titular de elaborar y aplicar un plan de abonado en cada unidad de producción a partir del 1 de septiembre de 2026. No es un papel que se rellene en diciembre: condiciona lo que se echa al olivar en el otoño, que es justo el momento en el que estamos.
Las dos cosas convergen en el mismo sitio. El cuaderno deja de ser una libreta que se pone al día cuando hay tiempo y pasa a ser el sistema donde vive la campaña. Si esa idea todavía suena lejana, el punto de partida es la guía del cuaderno de campo digital obligatorio 2026-2028.
Antes de que entre nadie: el recinto, no la finca
El error de base en olivar no es olvidarse de anotar: es anotar en el sitio equivocado.
La información del cuaderno digital cuelga de la delimitación gráfica de cultivo, que el Real Decreto 1054/2022 define como la superficie utilizada para un determinado cultivo, por un determinado titular y sistema de explotación, situada dentro de los límites de un recinto SIGPAC. Y el contenido mínimo que desarrolla la Orden APA/204/2023 se identifica con la cadena completa: provincia, municipio, agregado, zona, polígono, parcela y recinto.
En viña o en cereal esto se entiende rápido. En olivar cuesta más, porque una explotación olivarera típica son quince o veinte recintos pequeños, con nombres de siempre —«el majuelo», «la solana», «lo de mi suegro»— que no coinciden con ninguna referencia oficial. La tentación es anotar el tratamiento «en el olivar» y acabar el año con una sola línea por operación.
El coste de esa simplificación aparece más tarde, y siempre en el peor momento: cuando hay que justificar una dosis por hectárea, cuando la ayuda se calcula por recinto, o cuando se quiere saber qué parcela dejó margen. Cargar las parcelas desde SIGPAC una sola vez resuelve el problema de raíz; cómo hacerlo está en cómo importar las parcelas SIGPAC al cuaderno por recinto. Y si al hacerlo aparece un recinto con un uso que no cuadra con lo que hay plantado, eso se corrige antes de la campaña, no durante: lo explica recinto SIGPAC mal clasificado.
Septiembre y octubre: el último tratamiento antes de recolectar
Es la parte que casi todo el mundo anota, así que aquí solo interesan los tres puntos donde el olivar se tuerce.
El plazo de seguridad manda sobre el calendario de recolección. Si el último tratamiento se aplica demasiado cerca de la fecha de entrada de la cuadrilla, el problema ya no se arregla anotando bien: se arregla retrasando la recolección. El cuaderno sirve precisamente para verlo antes, no después.
El aplicador y el equipo son datos obligatorios. El anexo II de la Orden APA/204/2023 exige identificar al aplicador o a la empresa de tratamientos a terceros —con nombre o razón social, NIF y número ROPO— y al equipo aplicador, con su inscripción ROMA y, cuando proceda, REGANIP. En olivar, donde es frecuente que el tratamiento lo dé una empresa de servicios o un atomizador compartido, ese dato es justo el que nadie apunta. Si el pulverizador anda con la inspección al límite, conviene mirarlo antes de la campaña: la caducidad de la ITEAF y los avisos del pulverizador.
El cobre se acumula. En olivar el cobre es un clásico contra el repilo, y el acumulado no se controla tratamiento a tratamiento, sino sumando la campaña entera por recinto. Cómo se lleva esa cuenta está en el límite de cobre acumulado por hectárea.
Además, el artículo 16.3 del RD 1311/2012 obliga a conservar, junto al registro, la documentación del asesoramiento, los certificados de inspección de los equipos, las facturas y los demás justificantes de los asientos: al menos durante los tres años siguientes a su fecha de emisión. Guardarlos en la misma ficha de la operación evita la carpeta de zapatos.
Suelo y cubierta: lo que se anota aunque no se aplique nada
Aquí está la diferencia grande entre el olivar y un cultivo anual: una parte importante de lo que hay que demostrar no es una aplicación, es un manejo.
La cubierta vegetal entre calles, la fecha en que se implantó, si se segó o se trituró y cuándo, el laboreo y su dirección respecto a la pendiente. Nada de eso deja factura. Y sin embargo es lo que se mira cuando llega un control de condicionalidad en un olivar de sierra. Lo que exige la BCAM 6 y cómo se acredita está desarrollado en cubierta del suelo (BCAM 6) en olivar y leñosos en pendiente, y no lo repetimos aquí.
Lo que sí toca decir en esta guía es más simple: la operación de cubierta se anota como operación, con su fecha, su recinto y su superficie. No como una nota al margen ni como una foto suelta en el móvil. Si el único rastro es una imagen sin fecha ni recinto, en la práctica no hay rastro.
El abonado, con plan por delante
Desde el 1 de septiembre de 2026 el plan de abonado es exigible, y el anexo II de la Orden APA/204/2023 va un paso más allá: es obligatorio adjuntarlo al cuaderno digital de explotación.
El artículo 6 del RD 1051/2022 dice qué tiene que contener, y merece leerse despacio porque no es un formulario:
- Identificar de forma inequívoca los recintos que forman la unidad de producción.
- Incluir datos del suelo de esos recintos, o al menos de un recinto representativo por cada hoja de cultivo.
- Tener en cuenta el agua de lluvia habitual de la zona y su distribución anual, y los recursos hídricos disponibles si hay regadío.
- Recoger la dosis recomendada de cada nutriente, el momento del aporte, el tipo de abono, la forma de aplicación y la maquinaria de distribución.
- Describir las medidas para reducir emisiones de amoniaco y gases de efecto invernadero.
Hay excepciones, y en olivar cuentan. El artículo 4.2 deja fuera de la obligación de plan a las unidades de producción que no superen las 10 hectáreas si son de secano, y a las dedicadas únicamente a pastos que no se fertilizan. Ojo, es una excepción por unidad de producción y por régimen, no una amnistía general: el olivar de regadío o el que pase de ese umbral entra igual.
La anotación de cada aporte, en cambio, tiene su propia regla: el artículo 4.1 da un plazo no superior a un mes desde la operación para dejarla registrada en la sección de fertilización del cuaderno, con la excepción de las explotaciones que no pasen de 5 hectáreas de cultivo con un máximo de 1 hectárea de regadío. Cómo se justifica cada aporte, con el nivel de detalle que pide la norma, está en el plan de abonado y el registro de fertilizantes; y el aporte de fondo del otoño, que en olivar es el que más se anota mal, en el abonado de fondo y su justificación.
La recolección: qué se apunta el día que se vara
Es la operación más importante de la campaña y la que peor queda registrada, por una razón muy humana: son las semanas de más trabajo del año.
Lo mínimo que debería quedar escrito el mismo día:
- Fecha real de la recolección de ese recinto (no la del final de la campaña).
- Recinto o recintos recolectados, y superficie si no se hizo entero.
- Kilos que salen de ese recinto, aunque sea una estimación por remolques.
- Sistema de recolección: vibrador, paraguas, vareo manual, cosechadora cabalgante.
- Quién lo hizo: cuadrilla propia, empresa de servicios, socios de la cooperativa.
- Destino de la partida: qué almazara, y si va como convencional o como ecológica.
Los dos primeros puntos son cumplimiento. Los cuatro siguientes son lo que después permite reconciliar tu cuaderno con el albarán de la almazara y saber qué costó producir ese kilo. Sin el punto 3 por recinto, el rendimiento por parcela no existe; es exactamente el mismo problema que se explica para el cereal en el cierre de campaña y el margen por parcela.
Un apunte breve hecho a pie de olivo vale más que uno completo reconstruido en enero. Y el plazo no es opinable: está en el plazo de un mes para anotar en el cuaderno.
Del remolque a la almazara: el dato que se pierde en el camino
Aquí hay un detalle que casi nadie conoce y que cambia la forma de anotar la recolección.
El Real Decreto 760/2021, que aprueba la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva, obliga a los operadores con instalaciones a llevar un sistema de registros de trazabilidad, con las anotaciones efectuadas en tiempo real. Y su anexo I es explícito: en el caso de los centros de compra o recepción, las almazaras y las entamadoras, se identificarán la parcela y el polígono catastrales de origen de la aceituna y el propietario de la misma.
Traducido: la almazara tiene que saber de dónde viene tu aceituna. El dato sale de ti. Si entregas sin tenerlo desglosado por recinto, alguien lo rellenará de memoria, y esa memoria será la que quede escrita en un registro oficial que no controlas.
Por eso la anotación de la recolección y el albarán de entrada tienen que hablar el mismo idioma. Qué papeles genera esa entrega, qué dice la liquidación y cuánto tiempo hay que guardar cada cosa está desarrollado en molturación y liquidación de la almazara: qué guardar.
Después de la campaña: poda, restos y suelo
Cuando se va la cuadrilla, el cuaderno se queda en blanco hasta la primavera. Y sin embargo lo que pasa entre enero y marzo es la mitad del manejo del olivar:
- La poda. Fecha, recinto, intensidad y quién la hizo. Es una labor de cultivo con coste, y en olivar es de las que más pesan.
- El destino de los restos. Triturado e incorporado, retirado, astillado. Cambia el balance de materia orgánica del suelo, que es justo el objetivo que el artículo 4.3 del RD 1051/2022 manda perseguir al programar el plan de abonado.
- Las enmiendas. Van con su fecha real, y pertenecen al ciclo del cultivo que va a recibir el aporte.
- El riego, si lo hay. En olivar de regadío el número de riegos no determina la obligación de registrarlos: se registran.
Ninguna de estas labores lleva producto fitosanitario, y por eso se caen del cuaderno de quien lo entiende solo como «el libro de los tratamientos». La lista completa de qué campos pide cada tipo de operación está en los datos mínimos del cuaderno por operación.
Si el olivar es ecológico, hay una capa más
Un olivar certificado no tiene un cuaderno distinto: tiene el mismo cuaderno con un lector más, el organismo de control, que además revisa cosas que la inspección agraria normal no mira.
Tres consecuencias prácticas:
Los insumos se comprueban antes, no después. Si un producto no es utilizable en ecológico, el problema no se resuelve anotándolo bien. Cómo se verifica está en REGOE e insumos autorizados en ecológico.
Las partidas van separadas desde el remolque. Si la aceituna ecológica y la convencional comparten transporte o tolva sin separación documentada, la trazabilidad se rompe en el eslabón más tonto. La entrega tiene que decir qué es cada cosa.
La almazara declara tu ecológico. El artículo 10 del Real Decreto 861/2018 obliga a las almazaras a presentar una declaración anual complementaria de producciones ecológicas, junto con la declaración del primer mes de campaña, haciendo constar el código de su entidad de certificación, e indicando el total de aceituna molturada y la producción de aceite de oliva ecológico. Ese dato agregado se construye con las entregas de cada olivarero. La tuya incluida.
El artículo 16.2 del RD 1311/2012 añade un matiz que ahorra trabajo: si el cuaderno que se lleva conforme a los requisitos de la producción ecológica, la producción integrada o un sistema voluntario certificado contiene al menos todos los datos de la parte I del anexo III, ese cuaderno sirve para cumplir la obligación general. Un solo registro, no tres.
Cuaderno de campo en olivar: todo junto, en una tabla
| Momento | Qué se anota | Plazo |
|---|---|---|
| Todo el año | Tratamientos fitosanitarios, con aplicador y equipo | 1 mes desde la operación |
| Todo el año | Fertilización, por recinto | 1 mes desde la operación |
| Antes de la campaña | Plan de abonado, adjunto al cuaderno | Exigible desde el 1-09-2026 |
| Otoño | Cubierta, siega o triturado, laboreo | Con la operación |
| Octubre-enero | Recolección: fecha, recinto, kilos, sistema, destino | 1 mes desde la operación |
| Entrega | Albarán de la almazara, asociado al recinto | Con la entrega |
| Invierno | Poda, destino de restos, enmiendas | 1 mes desde la operación |
| Siempre | Facturas, asesoramiento, certificados de equipos | Conservar 3 años |
La columna del plazo es la que más disgustos evita. La de la izquierda es la que más se olvida.
Un ejemplo con números (ilustrativos)
Los números que siguen están inventados y puestos redondos para que se vea la mecánica. No son rendimientos de referencia ni precios de mercado, y no sirven para planificar nada: los tuyos salen de tu báscula y de tu liquidación.
Una explotación con tres recintos de olivar de secano, misma variedad y mismo manejo:
| Recinto A | Recinto B | Recinto C | |
|---|---|---|---|
| Superficie | 4 ha | 6 ha | 5 ha |
| Kilos de aceituna anotados en el cuaderno | 20.000 | 24.000 | 15.000 |
| Kilos por hectárea | 5.000 | 4.000 | 3.000 |
| Tratamientos anotados en la campaña | 3 | 3 | 3 |
| Cubierta registrada | Sí | Sí | No consta |
Con el cuaderno llevado por recinto, la explotación ve tres cosas de un vistazo. La primera, que C produjo la mitad por hectárea que A con el mismo manejo anotado: o hay una explicación agronómica, o hay una anotación mal repartida. La segunda, que la cubierta de C no consta, y eso es un aviso antes de un control, no después. La tercera, que si todo esto se hubiera anotado como «el olivar», los 59.000 kilos serían una cifra única, verdadera e inútil.
Ese salto —de la cifra única al dato por recinto— es el que convierte el cuaderno en una cuenta de explotación. Cómo se hace sin teclear dos veces está en costes por parcela.
Los seis errores que más se repiten en olivar
- Anotar «la finca» y no el recinto. Invalida cualquier cálculo por hectárea y complica la justificación de dosis.
- No anotar la recolección. Es la operación que cierra la campaña y la que más falta después.
- Dejar la cubierta sin registrar porque «se ve en el campo». En un control, lo que no consta no existe.
- Olvidar el aplicador y el equipo cuando el tratamiento lo da una empresa de servicios.
- Guardar el plan de abonado aparte, cuando la norma pide adjuntarlo al cuaderno.
- Entregar en la almazara sin desglose por recinto, y dejar que el origen de la aceituna lo escriba otro.
Ninguno de los seis es un error de mala fe. Los seis se arreglan anotando en el momento, en el sitio, desde el móvil. Cómo funciona eso en la práctica —incluso sin cobertura en mitad de la sierra— está en el cuaderno de campo de Campodato.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que anotar la recolección si entrego toda la aceituna a la cooperativa? Sí. La cooperativa o la almazara registran la entrada en su establecimiento, que es su registro. Tu cuaderno de explotación necesita la cosecha de tus recintos. Son obligaciones de sujetos distintos y una no cubre la otra.
¿Hasta cuándo puedo llevar el registro de tratamientos en papel? Hasta el 31 de diciembre de 2026, según el segundo párrafo del artículo 16.1 del RD 1311/2012. A partir de ahí, la información se registra de manera electrónica, con un plazo de volcado de un mes desde el tratamiento.
Tengo 8 hectáreas de olivar de secano. ¿Necesito plan de abonado? El artículo 4.2 del RD 1051/2022 exceptúa de la obligación de plan a las unidades de producción que no superen las 10 hectáreas si son de secano. La excepción es del plan; la obligación de anotar los aportes sigue su propia regla del artículo 4.1, con la excepción distinta de las explotaciones de hasta 5 hectáreas con un máximo de 1 de regadío. Conviene verificar además si tu comunidad autónoma ha establecido condiciones adicionales.
¿La poda se anota aunque no lleve ningún producto? Sí. Es una labor de cultivo con su fecha, su recinto y su coste. Que no haya producto no la convierte en invisible, y en olivar es una de las que más peso tiene en el manejo y en la cuenta.
La cuadrilla la pone una empresa de servicios. ¿Cambia algo? Cambia que hay que identificarla. El anexo II de la Orden APA/204/2023 pide el nombre o razón social, el NIF y el código ROPO de quien aplica, y la identificación del equipo. Que lo ejecute un tercero no traslada la obligación de registro: la explotación sigue siendo tuya.
¿Sirve el cuaderno de mi certificadora ecológica como cuaderno oficial? Puede servir. El artículo 16.2 del RD 1311/2012 admite los cuadernos llevados conforme a producción ecológica, producción integrada o un sistema voluntario certificado siempre que contengan al menos todos los datos de la parte I del anexo III. Si le falta alguno, no cumple.
¿Qué pasa si anoto toda la campaña en enero, de una vez? Que se incumple el plazo de un mes, y que en la práctica aparecen incoherencias de fecha entre el cuaderno, los albaranes y las facturas. Es el patrón que un control detecta antes.
Bloque normativo
- RD 1311/2012, de 14 de septiembre (BOE-A-2012-11605) — marco de actuación para el uso sostenible de los productos fitosanitarios. Artículo 16: registro electrónico, plazo de volcado de un mes, papel admitido hasta el 31 de diciembre de 2026 y conservación de tres años.
- RD 1054/2022, de 27 de diciembre (BOE-A-2022-23054) — SIEX, Registro autonómico de explotaciones agrícolas y Cuaderno digital de explotación agrícola. Define la delimitación gráfica de cultivo dentro del recinto SIGPAC.
- Orden APA/204/2023, de 28 de febrero (BOE-A-2023-5699) — contenido mínimo del REA y del CUE. Anexo II: datos del tratamiento, identificación del aplicador y del equipo, y obligación de adjuntar el plan de abonado.
- RD 1051/2022, de 27 de diciembre (BOE-A-2022-23052) — normas para la nutrición sostenible en los suelos agrarios. Artículo 4: anotación en un mes y plan de abonado desde el 1 de septiembre de 2026. Artículo 6: contenido del plan.
- RD 760/2021, de 31 de agosto (BOE-A-2021-14318) — norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva. Artículo 4 y anexo I: registros de trazabilidad de la almazara, con parcela y polígono catastrales de origen de la aceituna.
- RD 861/2018, de 13 de julio (BOE-A-2018-10939) — declaraciones obligatorias de los sectores del aceite de oliva y las aceitunas de mesa. Artículo 10: declaración anual complementaria de producciones ecológicas.
Todas las normas se han comprobado sobre el texto consolidado del BOE y ninguna consta derogada a fecha de revisión. Las obligaciones concretas de volcado y los plazos autonómicos varían entre comunidades: consulta los de la tuya antes de cerrar la campaña.
Qué hacer esta semana
- Abre el cuaderno y busca la última anotación que no sea un tratamiento. Si hay que retroceder al invierno pasado, ya sabes dónde está el hueco.
- Comprueba que tus recintos están cargados desde SIGPAC y que los nombres de siempre tienen su referencia oficial detrás. Es media hora, una vez.
- Localiza tu plan de abonado. Si no existe y tus unidades de producción no entran en las excepciones del artículo 4.2, esa es la tarea de esta semana.
- Decide hoy cómo vas a anotar la recolección, recinto a recinto. En plena campaña no se improvisan sistemas.
Si lo que quieres es anotar a pie de olivo y que llegue solo al cuaderno, mira cómo funciona el cuaderno de campo de Campodato. Y si el olivar es solo una parte de la explotación, la vista general está en la guía del cuaderno digital obligatorio 2026-2028.
Artículo elaborado por Summum Marketing para Campodato. La información normativa se ofrece con carácter orientativo y está verificada sobre el texto consolidado de las normas citadas a fecha de revisión. Las obligaciones concretas dependen de tu comunidad autónoma: consulta siempre a la autoridad competente y a tu asesor.
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